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Ventanas seguras para proteger el hogar

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Según las estadísticas casi el 80% de los robos se cometen entrando por una ventana o bien por la puerta de la terraza. Y casi el 70% de los allanamientos realizados a través de las ventanas se lleva a cabo con una herramienta tan sencilla como un destornillador. Por eso merece la pena invertir en aquellas soluciones que garantizan mayor seguridad a nuestra casa y familia.

 

Vidrios de seguridad

 

El cristal parece el elemento más frágil de la ventana, de ahí que los fabricantes de la carpintería PVC ofrezcan algunas formas de reforzarlo. La primera consiste en instalar en los marcos, en lugar de las lunas estándar, los llamados vidrios de seguridad que también se conocen como vidrios laminados o vidrios anti impacto.

Los vidrios de seguridad se componen de al menos dos lunas unidas por una lámina de plástico transparente (PVB). Cuando el vidrio es golpeado y roto, la luna se parte, pero los pedazos del cristal no se caen porque siguen pegados a la lámina de seguridad. Como consecuencia el vidrio de la ventana permanece en su lugar, impidiéndole el paso al ladrón. Si en lugar de una lámina de seguridad el fabricante emplea tres o cuatro, el vidrio se vuelve prácticamente irrompible y cuando las lunas van unidas por cuatro o más láminas de seguridad hablamos de un verdadero vidrio antirrobo. Conviene subrayar que es precisamente el número de las láminas de PVB, y no el espesor del cristal, lo que determina el grado de seguridad de la ventana.

Sin embargo, dado que el invasor podría intentar forzar la luna rota retirándola del bastidor de la hoja, es aconsejable que los vidrios de seguridad presenten refuerzos adicionales, a saber pegamentos y sellantes de los encajes cristal-hoja y hoja-junquillo particularmente potentes.

 

Herrajes de seguridad

 

Forzar el marco o la hoja de la ventana sigue siendo la forma más común de allanar una vivienda. En caso de las ventanas más sencillas y desprotegidas es suficiente con un destornillador y en otras ocasiones los asaltantes pueden llegar a perforar la cerradura con un taladro. Por eso resulta esencial reforzar el propio marco de la ventana.

El mercado de las ventanas PVC ofrece numerosas soluciones. La principal son los herrajes de seguridad perimetrales o los herrajes antipalanca. Es un tipo de herrajes que no sólo se instala a lo largo de todo el perímetro de la ventana. Cuenta, además, con mayor número de puntos de cierre localizados a poca distancia entre sí (inferior a 700mm). Cuando la hoja está cerrada es prácticamente imposible forzarla haciendo palanca.

Para aumentar el efecto algunos fabricantes combinan los herrajes perimetrales con los bulones de cierre fungiformes que dificultan el apalancamiento entre la hoja y el marco y con unos cierres de seguridad que refuerzan con un placa de acero adicional o con todo un sistema antitaladro. Por último, las cremonas pueden llevar una llave y un botón de bloqueo que las hace imposible girar desde el exterior.

 

Sensores de rotura y apertura

 

En el marco de la ventana se pueden instalar dos tipos de dispositivos: los sensores de apertura y los detectores de rotura. Los primeros se activan cuando se abre la ventana y los segundos, basándose en la lectura de las vibraciones y del ruido producido, informan sobre cualquier destrozo del cristal. Por supuesto ambos sensores deben formar parte de un sistema mayor porque su función última es hacer saltar la alarma de seguridad de la casa.

 

Persianas antirrobo

 

El último elemento con el que podemos aumentar la seguridad de nuestras ventanas son las persianas motorizadas autoblocantes. Mientras las persianas convencionales pueden levantarse manualmente sin mayor problema, las persianas antirrobo llevan incorporados unos sistemas autoblocantes que impiden su elevación desde el exterior de la vivienda. Se trata principalmente de las uniones rígidas antielevación, piezas de plástico resistente que inmovilizan el eje de la persiana, y pestillos de seguridad manuales o automáticos que permiten bloquear la última lama. Otras formas de protección son el sistema de las lamas intermedias que se bloquean automáticamente en la parte de las guías y cerraduras con llave que se montan en la lama final de la persiana.

 

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